domingo, 21 de agosto de 2011

Gustav Klimt

"(...) Si alguien quiere descubrir algo en mí (...) puede contemplar atentamente mis pinturas y tratar de descubrir a través de ellas lo que soy y lo que quiero". Gustav Klimt.

Aqui os presentamos a otro artista del que nos servimos para alimentarnos...

Tras tres años en la Escuela de Artes y Oficios, Klimt quería presentarse a las oposiciones para profesores de dibujo en las escuelas secundarias. Uno de los hombres más importantes de la Viena "fin-de-siecle", el arqueólogo e historiador del arte Rudolf Eitelberger von Edelberg, le sugirió que se dedicase a la pintura,por su la elevada calidad como dibujante, cualidad que demostrará a lo largo de toda su vida ya que se conservan más de 3.000 dibujos, habiéndose perdido buena parte de ellos. Nació uno de los grandes artistas de finales del SXIX.

En pleno auge de su carrera artística, se unió a un grupo de artistas que deseaban separarse del academicismo de la época y que se crearía en Viena, conocidos como "secesionistas"participaría en la exposición de 1902, dedicada a la escultura de Beethoven realizada por Max Klinger. Para este importante evento, Klimt pinta una de sus obras fundamentales: el Friso de Beethoven. Al año siguiente, el edificio de la Secession acogería la primera retrospectiva sobre el mismo Klimt. También en 1903 hace un importante viaje por Italia, visitando Florencia, Venecia y Ravena, interesándose especialmente por los mosaicos bizantinos que decoran las iglesias de San Vital y San Apolinar. Algunos estudiosos sugieren que esta doble visita a Ravena provocará el inicio de su "fase dorada", cuya obras más importantes son El Beso.

Anhelo de felicidad

En los primeros años de la década de 1910 Klimt empieza a ser valorado internacionalmente y sus trabajos consiguen buenas críticas en la IX Biennale de Venecia (1910), obteniendo al año siguiente el primer premio de la Exposición Universal de Roma. Será en 1911 cuando realice un largo viaje por Europa, visitando Florencia, Roma, Bruselas, Londres y Madrid, donde pudo contemplar los trabajos de su admirado Velázquez. No olvidemos que Klimt llegó a manifestar que sólo había dos pintores en la Historia: Velázquez y él mismo.


La muerte de la madre del pintor en 1915 supondrá un duro golpe para él, provocando que su paleta se haga más oscura, lo que conducirá a que sus paisajes tiendan al monocromatismo. Al año siguiente participa en la exposición del Bund Österreichischer Künstler en la Secession de Berlín, junto a Egon SchieleOskar Kokoschka, dos jóvenes artistas con los que Klimt estableció una estrecha relación, especialmente con el primero al que conocía desde 1907.


El artista, en su lecho de muerte, preguntó por Emilie Flöge, veinte años menor que él y con la que nunca quiso contraer matrimonio. En su taller dejó inacabadas gran cantidad de obras. Un número considerable de sus obras fue confiscado por la dictadura nazi. Al avance de las tropas enemigas, y al ver que sus obras se convertirían en botín de guerra, decidieron quemar el castillo donde éstas permanecían confiscadas.

Klimt tenia algo mas a parte del obvio talento que nos encanta:le gustaba sin duda hacer las cosas bien, es decir, pensaba las composiciones, los colores, los elementos exactos del cuadro y el conjunto, los acabados.... Y esto se debe a la gran influencia de una doctrina que hacia poco había empezado a desarrollarse: la nueva profesión del Diseño Gráfico. El diseño de carteles, de anuncios, de packaging, etc que ya estaba en pleno funcionamiento con fuerte nacimiento histórico en el Modernismo. Muchas veces nos ponemos a trabajar sin planificar, y al resultado final le falta algo que no sabríamos explicar. Por ello procuramos inspirarnos en artistas como este, que tenian 1% de genio y 99% de trabajo.


Esperamos que os haya gustado a vosotros también.


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